lunes, 9 de agosto de 2010

Carta V Buen Camino... (1ªparte)

V.- Buen Camino…



"Quinta carta que te escribo, mi querida Laura. Parece mentira que alguien como yo, inconstante hasta para respirar, esté logrando que, día tras día, mi mano refleje sobre este papel el sentido de mi vida. Porque, a decir verdad, estas cartas no son sino una forma de que no me olvides cuando yo no esté; son la forma de que yo no te olvide jamás si me faltas algún día… Ojalá mi voluntad no se torne traicionera y este idilio dure mucho tiempo.

Quinta carta que te escribo y segundo día de peregrinaje. Mediodía del 13 de Julio, caluroso pero con cierta clemencia, y testigo directo de mi aproximación a la capital navarra de los San Fermines. Antes de contemplar sus imponentes murallas, voy a detenerme un poco, como de costumbre, en un par de ideas que rondan mi cabeza y que quizá luego se desvanezcan.
Una de ellas responde al título de esta carta.


Pues bien, caminaba yo junto a mi compañero de aventuras, Carlos, justo después de tomar ese frugal almuerzo. Una construcción en ruinas y cubierta por un manto de hiedra, precioso a la par que interminable, ha servido de fondo para un par de fotos. Acto seguido, las reveladoras flechas amarillas nos han conducido hacia un desvío provisional a causa de las obras en la autovía. De nuevo la mano del hombre destruyendo lo original del paisaje. Sin embargo, ha sido un hombre, un anciano apoyado sobre su bastón y que nada tenía de peregrino, el que ha dado fuerzas a mi corazón. No ha hecho nada, no ha sonreído, no me ha mirado a la cara si quiera, sus pasos no se han detenido ni ha vacilado lo más mínimo al pasar a mi lado. Como si fuéramos espíritus errantes, querida mía. Pero nada más sobrepasarnos y dirigirse en dirección contraria a la nuestra, sus inertes facciones se han contraído para que de sus labios surgiera una frase, la frase:

- ¡Buen Camino!

No ha dicho nada más. Te parecerá estúpida, simple o incluso innecesaria, pero no sabes lo que significó para mí.
Le estaré por siempre agradecido a aquel hombre, de cuyo rostro hoy no puedo acordarme, pero que me descubrió, definitivamente, que me había convertido en un PEREGRINO, con mayúsculas. Una persona que no conoces, que jamás has visto, pero que despide respeto, compasión, amistad incluso. Una persona cuya meta es Santiago, cuya vida es caminar, cuyo escenario es algo menos de mil kilómetros a través de montañas, praderas, llanos y pueblos de encantos ocultos. Ese soy yo, mi niña. Si no me conocieras, podrías pensar que estoy pecando de prepotencia, pero lo que aquel hombre había conseguido gracias a esas dos palabras de ánimo es que, por una vez en mi vida, tuviera claro quién soy. ¿Y qué mayor satisfacción hay que saber quién eres?
Me da igual mi nombre, me da igual de dónde sea, mi edad, mi vida… sólo sé que soy Peregrino, y eso no me lo puede robar nadie, ni la escurridiza Fortuna que tanto se empeña en complicarnos la existencia.
Piénsalo, preciosa. Intenta decirte a ti misma quién eres. Si lo consigues le habrás ganado otra batalla a la vida, al tiempo, a la muerte, que ya no podrá arrebatarte lo único que nos puede quedar tras su visita: el saber quién somos, quién fuimos.

A pesar de todo, esa frase, aunque en ese momento me sonara especial - y que así fue precisamente por eso, por el momento - , se convertiría en el santo y seña del peregrino. La iba a oír y a repetir de mi propia boca miles de veces. Con cada alma que me cruzaba, con cada individuo cargando su vida a la espalda… aquellas dos palabras saldrían casi solas, convirtiéndose en una costumbre que incluso hoy no he podido perder. Una de tantas dulces llagas que me ha dejado el Camino."



(...)

3 comentarios:

  1. ¡Qué bonito! Me gustaría invitarte a que compartieses tu experiencia en el camino con otros peregrinos http://camino.xacobeo.es/es/comunidad-peregrinos/xacoblogs

    ResponderEliminar
  2. ......"Intenta decirte a ti misma quién eres. Si lo consigues le habrás ganado otra batalla a la vida, al tiempo, a la muerte, que ya no podrá arrebatarte lo único que nos puede quedar tras su visita: el saber quién somos, quién fuimos."...... Sabias palabras....

    ResponderEliminar
  3. Buen Camino, y Largas Lunas, Peregrino

    ResponderEliminar