jueves, 20 de mayo de 2010

Carta I: Cu, cu... despierta (3ª parte)

"Solitario, vacío… Roncesvalles ha aparecido como un fantasma venido de tiempos lejanos. Un maravilloso paraje con remembranzas medievales que cubierto por una neblina de misterio, nos ha dado la bienvenida, como a cualquier peregrino. Como si aún no hubiésemos asumido nuestro destino, la austera aldea nos gritaba al oído que el Camino acababa de empezar.
Nunca antes la expresión de estar como en una nube había tenido tanto significado y había sido tan literal como en aquella ocasión. Deberías de haberlo visto, una espesa niebla parecía reírse a carcajadas de mí, un iluso principiante que creía que iba a pasar el calor de Madrid.
Aquella era sólo una de las infinitas sorpresas que me aguardaban. Lo más impresionante fue contemplar el primer refugio del peregrino en el que iba a dormir. Un enorme edificio de sólida piedra, de factura medieval, pegado a la grandiosa colegiata, y que emanaba un ambiente típico de los grandes castillos de leyenda.

Hacía tiempo que no asistía a una misa pero, como bien me he dicho para mí mismo, “toda ayuda es poca”. Me quedo con dos cosas: he podido disfrutar del primer gran monumento del Camino, la colegiata de Santa María. Además de su austeridad, esa mezcla extraña de un gótico temprano y una restauración poco ortodoxa, lo que más impresiona son sus abrumadoras vidrieras. En ellas, Sancho "el Fuerte" de Navarra, cabalga al frente de los ejércitos cristianos que vencieron en las Navas de Tolosa, allá por el siglo XIII.
En segundo lugar, me quedo con la tranquilidad que da saber que a uno le han bendecido en tantos idiomas, que si muero en el intento tendré un bono especial para el Cielo.
Me he acordado de papá, de mamá, de mi hermana, mis abuelos… y de ti. Es igual que me llamen estúpido, pero uno de mis deseos es completar este camino y concluir este relato, dedicado, por diversas razones, a la persona que me ha dado esos ánimos y ese empujoncito que necesitaba para coger pluma y papel y plasmar en él mis pensamientos.
Por lo tanto esto va por ti, Laura, de este peregrino, Salva, que hoy da comienzo a su fin."

(...)

2 comentarios:

  1. y qué será de Laura cuando Salva llegue a su fin? reconocerá a quién regrese del Camino?

    ResponderEliminar
  2. Pregunta... ¿Laura va leyendo día a día o leeré todas las cartas de golpe en plan libro? ¿Son cartas enviadas o es como un cuaderno de bitácora?

    Paso la página...

    ¿Sabes que me estás enganchando?


    Susana

    ResponderEliminar